La más reciente medición de la firma Atlas Intel, publicada por Semana, ha encendido las alarmas de la política nacional al confirmar un escenario de confrontación directa entre dos modelos de país opuestos. Con la mirada puesta en mayo de 2026, los resultados posicionan a Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda como los líderes indiscutibles de la intención de voto, consolidando un escenario de empate técnico donde el centro político parece no encontrar oxígeno.

El fenómeno De La Espriella: La apuesta por la “Extrema Coherencia”

El abogado Abelardo De La Espriella ha logrado capitalizar el descontento de un amplio sector de la derecha que demanda un liderazgo sin complejos frente al actual gobierno. Según la encuesta, De La Espriella lidera con un 32,1% de intención de voto. Su discurso —definido por él mismo como de “extrema coherencia”— resuena con fuerza en votantes que priorizan la seguridad, la reducción del Estado y una alianza inquebrantable con aliados estratégicos. De La Espriella no solo aglutina el voto opositor, sino que irrumpe como un candidato capaz de absorber las bases de los partidos tradicionales.

Iván Cepeda: El guardián del legado del Pacto Histórico

En la otra acera, el senador Iván Cepeda se ratifica como la ficha más sólida del oficialismo con un 31,4%. Su cercanía en las cifras con De La Espriella sugiere que el “petrismo” ha encontrado en él a un sucesor capaz de mantener la unidad del Pacto Histórico. Cepeda lidera especialmente en los segmentos que defienden las reformas sociales y la agenda de paz, consolidando una base de apoyo disciplinada que, a pesar de las controversias políticas y las decisiones del CNE, se mantiene firme en la defensa del proyecto progresista.

Un país partido a la mitad

La encuesta de Atlas Intel revela un dato contundente: la suma de las intenciones de voto de ambos candidatos alcanza el 63,5%, dejando a figuras moderadas o de otros sectores en una lucha marginal por la relevancia. Los temas que están moviendo la aguja no son los matices, sino las preocupaciones transversales:

  • Seguridad: El principal motor de la derecha y el mayor reclamo a la gestión actual.

  • Economía: Un eje de pesimismo que beneficia las propuestas de cambio radical de rumbo.

  • Relaciones Internacionales: El electorado valora la firmeza en las alianzas externas, un punto donde el debate ideológico se intensifica.

¿Hacia una segunda vuelta de contrastes?

El análisis de Atlas Intel no solo muestra la fotografía de hoy, sino que proyecta un escenario de primera vuelta donde la diferencia es de apenas 0,7 puntos porcentuales, lo que en estadística se traduce como un empate técnico absoluto. El 2026 ya no se trata simplemente de quién administra mejor, sino de qué visión de país prevalecerá: si la propuesta de ruptura de De La Espriella o la continuidad del modelo de Cepeda. Colombia, hoy más que nunca, parece dividida en dos bloques irreconciliables.

 

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *