El desbalance financiero de la aseguradora, que cerró el 2024 con pérdidas de $4,8 billones, pone en riesgo la estabilidad de la red prestadora de salud en el Valle del Cauca.

La crisis financiera que atraviesa la Nueva EPS ha encendido las alarmas en Cali y el departamento. Según el secretario de Salud Distrital, Germán Escobar, la entidad mantiene una deuda cercana a los 1,5 billones de pesos con clínicas y hospitales de la ciudad. Esta cifra representa aproximadamente el 44 % de la deuda total que las EPS acumulan con los prestadores de salud en Cali, la cual supera los 3 billones de pesos.

El peso del déficit: ¿Administración o suficiencia?

El balance financiero definitivo de la Nueva EPS ha revelado la magnitud de la crisis: durante 2024, la entidad recibió ingresos por $22,2 billones, mientras que el costo real de atención a sus afiliados ascendió a $26,4 billones, lo que resultó en una pérdida operativa de $4,8 billones. Ante estos números, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, ha enfatizado que el problema no radica en un mal manejo interno, dado que los gastos administrativos se han mantenido controlados en apenas un 2,5 %. La raíz del déficit, según la mandataria, es la insuficiencia en el giro de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) por parte del Estado.

Riesgo para los pacientes vallecaucanos

La situación es especialmente sensible para el departamento, donde 1,1 millones de personas dependen exclusivamente de la Nueva EPS. La gobernadora Toro advirtió que la falta de claridad sobre la deuda con la red hospitalaria regional pone en peligro la continuidad de tratamientos, la entrega oportuna de medicamentos y la sostenibilidad financiera de clínicas y hospitales.

A nivel local, el secretario de Salud, Germán Escobar, precisó que, del total adeudado en Cali, más de 10.000 millones de pesos corresponden a las seis Empresas Sociales del Estado (ESE) del Distrito, mientras que el resto del pasivo afecta a la red privada.

La exigencia: Revisión técnica urgente

Ante este panorama, la gobernadora ha realizado una exigencia puntual al Gobierno Nacional: realizar una revisión técnica inmediata del valor de la UPC. Para las autoridades del Valle, esta medida es indispensable para evitar que la asfixia financiera se transforme en una crisis de atención irreversible para los pacientes.

Desafíos en la conciliación de cifras

Por su parte, la secretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes, explicó que consolidar una cifra definitiva es un proceso complejo. Factores como los pagos mediante giro directo frente a los de tesorería, sumados a las discrepancias administrativas por glosas y devoluciones de facturas, dificultan tener un monto exacto. Actualmente, las secretarías de Salud mantienen un seguimiento constante con las instituciones prestadoras para determinar el estado real de la cartera y buscar soluciones que mitiguen el impacto en la población.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *